Jardineria fácil. Consejos para hacer tu tiempo en el jardín más agradable.

Jardineria fácil. Consejos para hacer tu tiempo en el jardín más agradable.
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Consejos y beneficios de la jardinería fácil.

Hacer más fácil la jardinería no quiere decir que no siempre habrá algo que hacer en el jardín. Aunque la mayoría de los que tenemos jardín disfrutamos del tiempo que pasamos trabajando en nuestros jardines, llega un momento en que las tareas y trabajos del jardín pueden desbordarnos, por lo que te puedes sentir, como dice el dicho, que has estirado más la manga que el codo.

Tiempo agradable en jardin

Los siguientes consejos de jardinería y planificación del jardín te pueden ayudar a poner un poco las ideas en claro y sacar provecho a las decisiones que tomas en tu jardín.

Algunos de estos consejos son de sentido común y otros pueden parecer que te van a dar más trabajo a corto plazo, pero todos te harán más fácil la jardinería. Y de esa manera tendrás más tiempo para disfrutar de tus obras y logros en el jardín con tus invitados, amigos y familiares.

Alimenta, cuida y mantén el suelo de tu jardín.

Lo hemos escuchado miles de veces, pero… ¿lo hacemos?. Comenzar con un gran suelo es síntoma de que acabaremos con grandes plantas sanas. Las plantas sanas reciben menos enfermedades, atraen menos insectos o plagas y requieren menos agua. Además, no tendrás que recordar de tratarlas con fertilizantes cada poco tiempo y con regularidad.

Comienza con un buen análisis del suelo que tienes en tu jardín. Puedes tener todos los nutrientes esenciales probados o sólo el pH. Muchos viveros y gardens ofrecen este tipo de servicio, así como empresas de tu localidad especializadas. Si el suelo es deficiente en algunos minerales o nutrientes, modifica el suelo de acuerdo a las recomendaciones de especialistas. A continuación, mantén la adición de materia orgánica, como el abono orgánico, con regularidad.

La liberación lenta de fertilizantes orgánicos puede ayudar a complementar los nutrientes deficientes en tu suelo. Vigila cuidadosamente los fertilizantes y la forma que tienes de dosificarlos. Podrías cometer el error de acostumbrar a tus plantas a ellos causando un efecto inverso al deseado, necesitando dosis regulares de fertilizantes y cada vez más para obtener el mismo efecto.

Usa la planta correcta para el lugar correcto.

Ese es el principio de la ecuación. El mantenimiento de las plantas que utilices en el jardín es directamente proporcional a su naturaleza. Eso significa que tienes que elegir las plantas con sumo cuidado y de acuerdo al clima existente en tu zona.

Apuesta por el bajo mantenimiento.

Existen en el mercado plantas que por sus características tienen muy poco mantenimiento, ni siquiera necesitan ser trasplantadas ni podadas y su riego es mínimo. Decídete por este tipo de plantas si quieres tener un jardín con un mantenimiento pequeño.

Macetas y jardineras.

Es mucho más fácil controlar tu jardín si tienes límites definidos. Tanto las jardineras como las macetas ofrecen este tipo de control. Con este método, controlas el suelo, el agua, la exposición e incluso limitas el crecimiento de las plantas en la jardinera o maceta.

Instala riego por goteo.

Esta sugerencia te puede sonar a que te va a costar mucho trabajo y esfuerzo, incluso el presupuesto no te puede llegar para instalarlo, pero no tiene por qué. Con el tiempo este tipo de sistemas de riego para tu jardín han mejorado tanto, que todo el mundo sin conocimientos los puede instalar en su jardín sin tener que llamar a un profesional.

Es cierto que hay un costo inicial, aunque no está cerca de lo que se podría temer, y tendrás que hacer alguna medición de jardín y demás para saber que tipo poner, la cantidad y otros parámetros que en tu comercio habitual te informarán.

Sin embargo, a menos que quieras basar únicamente el regadío de tu jardín en la lluvia, o realizarlo siempre a mano, este método te va a ahorrar dinero a corto y largo plazo, como también tiempo.

El riego por goteo es mucho más eficiente que cualquier otro tipo de riego. Además de que pone el agua donde las plantas lo necesitan. Añade un temporizador a este sistema para optimizar mucho más el gasto de agua y poder regular los periodos de riego para tu jardín.

Usa mantillo en tu jardín.

El mantillo hace que tu jardín se vea mucho más atractivo, además también mantiene el suelo y las raíces de las plantas frescas, retiene la humedad para que puedas regar con menos frecuencia y evita las semillas de malezas o detiene que crezcan arbustos no deseados, incluso es beneficioso para que no se propaguen las malas hierbas.

Control de las malas hierbas.

Un programa semanal para limpiar tu jardín de malas hierbas reducirá el riesgo de que este tipo de situación antiestética en jardín se propague. Las malas hierbas individualmente se puede quitar fácilmente con la mano, pero puede ser necesario el uso de un tratamiento de control de malas hierbas de alta resistencia si estas malas hierbas se han reproducido a través de una amplia área. En tu tienda especializada encontraras diferentes soluciones orgánicas y no orgánicas que están disponibles para ayudarte a librar tu jardín de ellas.

Usa herramientas adecuadas y ergonómicas.

En la jardinería una gran cantidad de tiempo lo pasamos haciendo movimientos repetitivos produciendo dolores en las articulaciones, especialmente en las muñecas  la espalda. Afortunadamente en el mercado te vas a encontrar con herramientas de jardín que son las ideales para tu sistema de trabajo, tomate algo de tiempo en elegir este tipo de herramientas que sean cómodas para realizar este trabajo. Compra herramientas de calidad.

Las ruedas. Ese increíble invento.

Consíguete al menos un buen carro de jardín o carretilla y no salgas al jardín sin este utensilio tan valioso. Puedes utilizar el carro para transportar tus herramientas por el jardín sin hacer esfuerzo y llevándolas todas para evitarte viajes innecesarios, mover las plantas, tirar las malas hierbas o llevarlas al container. No importa lo pequeño que sea tu jardín, podrás hacer más cosas con una carretilla y ahorrar tanto en esfuerzo como en tiempo. Si tienes una parcela muy grande, considera la posibilidad de invertir en un pequeño tractor a motor.

Alíate con los más pequeños de la casa.

Muestra a tus hijos y nietos lo divertido y emocionante que puede llegar a ser el trabajo en el jardín. La siembra, la cosecha, el aprendizaje de lo que es una mala hierba, la recogida de los insectos, por poner algunos ejemplos de las actividades más comunes en un jardín, pueden y a buen seguro harán que los pequeños de la casa salgan a disfrutar con nosotros de estos trabajos. Quizá no disminuirá la carga de trabajo, pero la buena compañía puede hacer que parezca que sí.

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