Limpieza de fuentes de jardín según el material.

Limpieza de fuentes de jardín según el material.
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Consejos para la Limpieza de fuentes de jardín según el material.

Si con la llegada del buen tiempo os habéis decidido a instalar una fuente de jardín en vuestra casa, a continuación os daremos una serie de consejos para limpiar las fuentes de jardín según el material del que se compongan. De esta manera, la fuente estará en condiciones adecuadas y conseguiréis que dure varios años.

Hay que saber, en primer lugar, que las fuentes de jardín necesitan una limpieza profunda una vez al mes aproximadamente, pues se llenan de hojas, de polvo, incluso de pequeños insectos.

Como os he comentado al principio del artículo, según el material con que estén hechas las fuentes de jardín, habrá que usar un método de limpieza u otro.

Te invito a que puedas ver en nuestra tienda online nuestras fuentes para la decoración del jardín.

FUENTES DE JARDÍN.

Te ofrecemos una amplia gama de FUENTES PARA JARDIN en piedra artificial.

Fuentes de piedra.

Uno de los materiales principales y que más gustan para las fuentes de jardín es la piedra natural. Es importante que a la hora de elegir el producto para limpiar estas fuentes de jardín sea que no se dañe su color ni cambie su textura ni su brillo.

Si la suciedad no es mucha ni está muy incrustada, podemos limpiar la piedra con agua y jabón con pH neutro. Otra opción, es hacerlo con agua y unas gotas de amoníaco o lejía, aunque la lejía contiene ácidos y es un poco más dañina para la piedra. Eso sí, ¡nunca mezcléis lejía y amoníaco!

Este método de limpieza es ideal si la mancha es de moho, hojas o de algún alimento. Lo habitual es limpiar utilizando un trapo o esponja suaves para no dañar la piedra de la fuente. Después se aclara y se seca con un paño.

Si la fuente de jardín tiene alguna mancha de óxido, lo mejor es limpiarla mezclando sal y zumo limón. Esta mezcla no debe dejarse mucho rato pues el ácido del limón puede hacer que la piedra pierda brillo.




Por el contrario, si nuestra fuente de jardín está manchada de pintura o tinta, el asunto se complica un poco más. En este caso, habría que usar decapantes para la pintura o disolventes. Estas sustancias son muy agresivas, así que hay que utilizarlas con mucho cuidado.

Fuentes de Cobre.

Si el material con el que está fabricada nuestra fuente de jardín es el cobre, o tiene alguna pieza que incluya este material, lo más útil es limpiarla frotando con una cebolla partida por la mitad o con medio limón untado en sal. Se frota con un paño suave la zona a limpiar y listo.

Si la fuente está hecha de cobre con acabado especial, podemos pulirla con un paño suave para evitar que la superficie se dañe.

Fuentes de Hierro.

Nuestra fuente de jardín quedará reluciente, si, en este caso, la limpiamos con agua y jabón líquido. Frotamos bien la superficie a limpiar para eliminar todos los restos de suciedad que tenga y luego aclaramos con agua. A continuación, puedes secarla con un paño o dejar que se seque al aire libre.

Para que la fuente de jardín permanezca libre de óxido, sería bueno aplicar un producto para evitar que se genere óxido en el hierro. Este producto puedes comprarlo en cualquier droguería.

Otro producto muy utilizado para eliminar manchas en cualquier metal es el bicarbonato. En este caso, se debe mezclar agua, sal y bicarbonato. Todo este se pone a hervir y cuando empiece a cocer retiramos del fuego. Luego vertemos toda esta mezcla sobre la fuente de jardín y pasamos un paño suave. Hemos de tener cuidado de no quemarnos con el agua hirviendo. Este consejo sólo es válido si nuestra fuente de jardín casi no está sucia y simplemente queremos hacer una limpieza rápida.

Fuentes de Acero inoxidable.

Si la fuente que tenemos en nuestro jardín está hecha de acero inoxidable podemos limpiarla con diferentes productos de fácil adquisición y no son tóxicos.

En primer lugar, podemos utilizar el bicarbonato de sodio. Se hace una pasta con unas cuantas cucharadas de bicarbonato y agua hasta que ésta sea consistente. Luego frotamos la fuente de jardín con esta mezcla y una esponja, y, finalmente, se enjuaga con agua.

Otro producto muy útil es el vinagre blanco. Se usa empapando un paño con este vinagre y frotando la superficie a limpiar. Después se enjuaga con agua y se seca con un paño suave.

Para que la fuente de jardín permanezca en buen estado, lo mejor es limpiarla con tanta asiduidad como sea posible y así el acero te durará mucho más tiempo. Las fuentes de jardín, al estar expuestas a la humedad ambiental, son propensas a la corrosión. Por eso es aconsejable mantener  una limpieza continuada y así lucirá en las mejores condiciones posibles.

Es importante que no se use ningún tipo de lejía para limpiar el acero inoxidable ya que puede dañarlo, así como tampoco usar productos abrasivos. Por ello, procura leer siempre las etiquetas de este tipo de productos para asegurarte si son dañinos o no para el uso que vas a darle.

¡Espero que este post os sea de utilidad y vuestras fuentes de jardín estén resplandecientes!

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