Los errores en jardinería suelen ser más frecuentes de lo que deberían darse.
Y es que como suele pasar en todas las tareas y trabajos, a veces pasa que si algo se repite mucho y con la suficiente frecuencia, suele convertirse en un hecho.
Esto también es aplicable a las labores y trabajo de jardinería, por ello te presento una guía con 10 errores en jardinería que te van a sorprender.
Errores en jardinería.
Indice
- 1 Errores en jardinería.
- 1.1 Error 1: Los abonos orgánicos son más seguros que los fertilizantes sintéticos.
- 1.2 Error 2: Los árboles jóvenes se deben apoyar en estacas después de su siembra.
- 1.3 Error 3: El suelo bajo los árboles de hoja perenne es demasiado ácido para cultivar plantas.
- 1.4 Error 4: Los pesticidas orgánicos (incluyendo ingredientes botánicos y remedios caseros) son más seguros para el medio ambiente.
- 1.5 Error 5: El otoño es la mejor época para podar árboles y arbustos.
- 1.6 Error 6: El liquen que crece en corteza es responsable de la decadencia de un árbol.
- 1.7 Error 7: Regar durante las horas más calurosas del día quema las plantas.
- 1.8 Error 8: Cuanto más grande el árbol o la flor mucho mejor.
- 1.9 Error 9: Resistente a la sequía.
- 1.10 Error 10: El control de las malezas y la fertilización regular son los secretos para tener un césped saludable.
Error 1: Los abonos orgánicos son más seguros que los fertilizantes sintéticos.
Este tipo de afirmación y pensamiento se ha convertido en un tema con un largo debate a medida que diferentes usuarios practican la jardinería orgánica.
Artículo interesante sobre la jardinería orgánica: Beneficios de la jardinería orgánica.
La química es la química y siendo realistas, las plantas no pueden decir la diferencia entre un fertilizante de origen natural y uno que es producido de manera sintética en un laboratorio.
Para las raíces de una planta, una molécula de nitrógeno es simplemente eso mismo, una molécula de nitrógeno.
Los fertilizantes orgánicos como el estiércol y el compost entre otros, ofrecen ciertas ventajas sobre los fertilizantes producidos sintéticamente y es que liberan los nutrientes más lentamente, lo que reduce la posibilidad de la sobre-fertilización.
También mejoran la estructura general del suelo (la adición de microorganismos, la textura, el aire y la capacidad de absorción del agua) y, en muchos casos, se pueden obtener de forma más barata que los fertilizantes comerciales.
Pero, también hay desventajas en los fertilizantes orgánicos, ya que debido a que liberan nutrientes más lentamente, no siempre pueden satisfacer las necesidades nutricionales de una planta tan inmediatamente como un fertilizante comercial.
Asimismo, no siempre es posible saber con exactitud la cantidad o los nutrientes que vas a necesitar, debido a que algunos tipos de fertilizantes orgánicos tienden a no tener etiquetas expresas y precisas.
Error 2: Los árboles jóvenes se deben apoyar en estacas después de su siembra.
En la naturaleza, los árboles jóvenes que están en pleno desarrollo, sus troncos y las ramas flexibles se mecen con el viento. Esta flexibilidad ayuda a sobrevivir de precisamente esos vientos en caso de que se tornen en dañinos.
El replanteo de ese tipo de crecimiento mediante estacas puede llevar a un crecimiento no adecuado, e incluso que tanto estas estacas o lazos los puedas olvidar mientras están creciendo o usarlos inadecuadamente, causando daños por provocar la interrupción del flujo de la savia.
Error 3: El suelo bajo los árboles de hoja perenne es demasiado ácido para cultivar plantas.
En primer lugar, si bien es cierto que los árboles de hoja perenne e incluso sus agujas ya de por si son ácidos, no significa necesariamente que el suelo debajo de este árbol tenga que ser necesariamente ácido.
El pH del suelo depende de varios factores y uno de ellos es el tipo de vegetación que pueda crecer en el, como también el contenido mineral de dicho suelo.
En algunos casos, podrás encontrar que el suelo bajo los árboles, como los pinos, en realidad tiende a ser neutro o incluso alcalino.
La razón por la que las plantas no crecen de forma adecuada bajo los árboles de hoja perenne es porque normalmente estos grandes árboles absorben toda la humedad y los nutrientes disponibles, dejando muy poco de estos nutrientes para la vegetación que pueda crecer a su lado.
Error 4: Los pesticidas orgánicos (incluyendo ingredientes botánicos y remedios caseros) son más seguros para el medio ambiente.
Para la mayoría de las personas, el término “orgánico” se ha convertido en sinónimo de la palabra “seguro” y esto no es del todo cierto.
Hay productos químicos y productos químicos y todos ellos tienen un impacto en el medio ambiente.
Ciertos pesticidas orgánicos a base de extractos botánicos, como la piretrina son altamente tóxicos para la vida acuática.
Otros pueden ser perjudiciales para la salud humana, como el caso de la rotenona que en 2010 se descubrió que tenía una relación muy estrecha con la enfermedad de Parkinson.
Incluso productos de casa aparentemente benignos como la sal, el vinagre, jabón para lavar los platos y otros pueden dañar los microorganismos, alterar el pH del suelo y contaminar los sistemas de agua subterráneas.
Aunque algunos pesticidas orgánicos son considerados más seguros para el medio ambiente que ciertos pesticidas sintéticos, los mejores y menos tóxicos en las prácticas de la jardinería son aquellos que no utilizan en absoluto ningún producto químico.
Error 5: El otoño es la mejor época para podar árboles y arbustos.
Aunque hay excepciones a la regla, pero es evidente que la época de la caída de la hoja no es el mejor momento para podar la mayoría de los arboles de tu jardín o arbustos.
Un buen momento para poder la mayoría de los árboles de hoja caduca y arbustos, es a finales de invierno o principios de la primavera cuando están inactivos.
En el otoño, las ramas y las hojas almacenan una cierta cantidad de alimentos y materiales de la eliminación de ellos que pueden reducir su resistencia al frío.
Los arbustos que florecen en la primavera establecen sus brotes en el otoño, por lo que la poda se debe hacer inmediatamente después de que florecen cada año para evitar la eliminación de sus brotes florales.
Error 6: El liquen que crece en corteza es responsable de la decadencia de un árbol.
Se dice que el liquen causa daño en los tejidos de los arboles, pero nada más lejos de la realidad, ya que obtienen su sustento del aire y nutrientes disueltos en el agua de la lluvia.
Al igual que otros organismos vegetales, el liquen necesita la luz para crecer.
Suelen crecer en las ramas de los árboles muertos o en descomposición donde las marquesinas no bloquean la luz.
Y es que en realidad los líquenes crecen en arboles que ya están moribundos y que llegaron a este árbol cuando estaba en un estado de decadencia.
Error 7: Regar durante las horas más calurosas del día quema las plantas.
La realidad es que cualquier tipo de quemadura o marca de ella que se pueden apreciar en las hojas son causadas por enfermedades como los hongos y bacterias, no por el agua.
Sí que es cierto que es mejor regar por las mañanas, por que las hojas están algo más húmedas y se combina con temperaturas más frescas para ayudar a promover un riego más efectivo.
El hecho de no regar en las horas más calurosas es para ayudar a mantener el agua en la planta y prevenir la evaporación por el calor del día.
Error 8: Cuanto más grande el árbol o la flor mucho mejor.
Las verduras o plantas más grandes pueden tener una vista más magnifica, pero en términos generales, las verduras más pequeñas suelen ser más tiernas y tener un mejor sabor.
Error 9: Resistente a la sequía.
A veces se entiende mal este término.
Tolerante a la sequía significa que una planta puede tolerar un período de tiempo sin agua.
Con el tiempo, esas plantas se han adaptado genéticamente o han modificado su genética para sobrevivir a períodos cortos sin agua.
Las plantas más conocidas y resistentes a las sequías son plantas como los cactus, que por propio diseño de la naturaleza, son capaces de sobrevivir largos períodos de tiempo sin agua.
Error 10: El control de las malezas y la fertilización regular son los secretos para tener un césped saludable.
Esta es una afirmación que suena razonable, pero simplemente no es del todo verdad.
El verdadero secreto para un césped saludable es empezar con un suelo sano.
Los fertilizantes y los controles químicos te van a permitir un tratamiento temporal de los síntomas en caso de enfermedad de tu suelo, pero nunca podrán compensar la pobre estructura de tu tierra o proporcionar un suelo con los microorganismos necesario para apoyar el crecimiento de tus plantas.
Un suelo sano permite que los nutrientes, el aire y el agua fluyan libremente entre las capas y permite que las raíces de las plantas penetren fácilmente.
A largo plazo, basándote en los fertilizantes y los controles químicos para compensar la mala calidad del suelo, sólo aumentaras la necesidad de más fertilizantes y controles químicos.
Y una de las grandes frases:
“La jardinería no es una ciencia exacta”.
Al igual que la vida, la jardinería es un ensayo de pruebas y errores para encontrar el camino perfecto en la obtención de objetivos, en este caso cosecha y frutos.
Se trata de experimentar para celebrar los éxitos en tu esfuerzo mediante aprender de tus errores y disfrutar del proceso y el trabajo.
La jardinera son como las personas, todos son únicos, especiales y diferentes unos de otros.
Lo que puede funcionar para uno, puede no funcionar para otro y viceversa.