Las plantas prehistóricas.

Las plantas prehistóricas.
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Las plantas prehistóricas.

Las plantas prehistóricas han sobrevivido hasta la actualidad para dotar a tu jardín de una belleza incomparable.

plantas prehistoricas

En la prehistoria, los lagartos no eran las únicas “cosas” que crecieron en tamaños enormes durante la Era Mesozoica, ya que algunas Colas de Caballo antiguas podían superar los 9 metros de altura, incluso hoy en día, los conos de algunas cícadas, que surgieron durante el Período Jurásico, pueden alcanzar un metro de longitud y pesar más de 40 kilos.

En muchos museos, ya no sólo se muestran animales prehistóricos, sino que la vegetación en la era prehistórica es un tema importante a tratar.

La diferencia existente entre esos grandes animales que poblaron la tierra hace mucho tiempo y la vegetación que existió, es que por suerte para los amantes de la jardinería, hay muchas plantas de esa época que han sobrevivido al paso de los tiempos y que hoy podemos disfrutar de sus características especiales en nuestros jardines.

Y aunque es algo que has leído en infinidad de veces, las plantas son las responsables de que se pueda sostener la vida en nuestro planeta, ya que las primeras plantas en realidad prepararon el camino para que los animales se pudieran alimentar e incluso procrear.

Estas plantas prehistóricas, aprovecharon la energía del sol para crear su propio alimento a partir de agua y dióxido de carbono a través de la fotosíntesis, liberando oxigeno como un subproducto.

Las plantas son la base de toda la cadena alimentaria, y sabemos que eran una parte importante en la alimentación de los dinosaurios.

Sin embargo, si las plantas no tienen huesos que se puedan estudiar a lo largo de los años, ¿cómo podemos saber que plantas estaban en la prehistoria?.

Evidentemente, los científicos rastrean la aparición y evolución de la vida de las plantas mediante el análisis de los fósiles, pero no han encontrado muchos ejemplares ya que las plantas se descomponen rápidamente.

Afortunadamente, la naturaleza es sabia y tiene sus formas para grabar acontecimientos y especies de plantas aunque estas no tengan huesos que puedan sobrevivir a lo largo del tiempo.

En este caso, los fósiles de las plantas se forman cuando la materia vegetal, como los tallos, hojas, raíces, semillas, esporas o frutas, están protegidas de la descomposición rápida por estar cubiertas de sedimentos, como la arcilla, el barro, la arena o incluso la ceniza volcánica.

Los fósiles resultantes varían según la circunstancia:

  •     Algunos contienen material vegetal que no se ha descompuesto completamente, dejando retazos de tejido o capas de carbono.
  •     Otros no contienen ninguna planta real, pero el sedimento circundante conserva la huella del material vegetal.
  •     Hay algunos que se conservan como una semejanza a una figura escultórica de material vegetal a través del proceso de petrificación. Los minerales en solución han reemplazado el agua en las cavidades celulares de la planta formando una figura de piedra que permanece durante el tiempo. La madera petrificada es el resultado de los troncos de árboles que se han conservado mediante esta forma.
  •     Los científicos también obtienen información sobre las plantas prehistóricas de los excrementos fosilizados de los dinosaurios y de los restos que se encuentran en las cavidades del estomago de esqueletos de dinosaurios.

La evolución de las plantas.

Las estructuras reproductivas de las plantas han cambiado significativamente con el tiempo y son un buen indicador del progreso evolutivo.

Las plantas de la tierra, incluyendo colas de caballo y helechos, producen nuevas plantas a través de las esporas.

Las gimnospermas fueron el siguiente grupo importante de plantas en la prehistoria. Este tipo de plantas producen semillas en unas maravillosas estructuras de cono, después vinieron las angiospermas, un tipo de flor que produce semillas para la germinación y la transmisión de la especie.

Algunas plantas prehistóricas.

Algunas de las descripciones de algunas de las plantas con orígenes prehistóricos, las puedes utilizar para crear un nuevo entorno Mesozoico en tu jardín y así distinguir la decoración de tu jardín como algo realmente exclusivo.

Portadores de esporas y plantas vasculares.

Los portadores de esporas vasculares no tienen semillas, sino que más bien se reproducen por medio de esporas en las generaciones alternantes. También pueden propagarse asexualmente desde sus propios tallos.

Los helechos:

Fueron la vegetación primaria de la tierra.

Las especies antiguas eran probablemente similares a los helechos arborescentes de hoy día, que sólo se encuentran en algunas regiones tropicales.

Estas plantas que eran las dominantes en la era de los dinosaurios se convierten en un componente importante para los yacimientos de carbón e incluso una fuente de energía significativa y transcendental para nosotros hoy.

La capacidad de los helechos en adaptarse y evolucionar se ha traducido en más de 12.000 especies conocidas que crecen en climas desde el frio ártico hasta el trópico.

Algunas de las primeras especies incluyen los helechos culantrillo (Adiantum especies), helechos dama (especies Athyrium) y helecho otoño (Dryopteris erythrosora). Las hojas de los helechos nacen en frondas plumosas que surgen de rizomas (tallo subterráneo en estructuras que crecen justo debajo de la superficie del suelo).

Los helechos varían en tamaño y forma debajo de la tierra que los cubre. La mayoría de estos crece en los bosques y se adaptan bien a las camas elevadas de jardín que están en la sombra o para las plantas de interior.

El ciclo de la vida de los helechos varía de un ciclo de otras plantas de un jardín común.

Los helechos se reproducen a partir de esporas producidas a lo largo de dos generaciones distintas.

La parte del ciclo la puedes observar fácilmente en el desarrollo de las hojas verdes.

En el envés de las frondas de helechos, se encuentran las esporas microscópicas que están encerradas en estructuras llamadas ESPORANGIOS.

Las esporas caen al suelo y germinan cuando las condiciones de temperatura y humedad son las más adecuadas.

Pero en lugar de producir hojas, las esporas se desarrollan en las plantas en forma de corazones pequeños, como la prothallia.

Esta es la generación gametofito porque los órganos reproductores masculinos y femeninos producen gametos, similar al polen y los ovarios en las plantas con semilla, que se combinan con la ayuda de la humedad para formar esporas.

Las colas de caballo: (Equisetum especies)

Son algunas de las plantas más antiguas de la existencia.

Al igual que sus parientes cercanos, los helechos, las colas de caballo se reproducen por medio de esporas en lugar de semillas, y las especies de cola de caballo también están adaptadas a crecer en todo el mundo.

Crecen en zonas pantanosas y pueden ser de dos tipos diferentes.

Los primeros de tallos aparecen en la primavera y se ve algo como espárragos cubiertos con estructuras cónicas marrones que llevan las esporas. Al pasar las semanas se hacen más grandes con tallos fibrosos y hojas duras.

Estas plantas dan un aspecto plumoso (como la cola de un caballo).

Si se plantan en un lugar apropiado, las colas de caballo se extenderán rápidamente, de hecho, se consideran malezas invasoras en algunas áreas.

Las colas de caballo tienen tallos muy fibrosos que contienen cristales de sílice, por lo que estos tallos son un excelente material para la limpieza. Históricamente, se ataban manojos de tallos de cola de caballo para formar las primeras esponjas caseras para limpiar los platos.

Los fabricantes de muebles también las utilizaron para pulir y abrillantar sus muebles.

A pesar de que la lana de acero y el papel de lija las han sustituido en la mayoría de los lugares, hay algunas culturas que aún utilizan colas de caballo para la limpieza y el pulido.

Las gimnospermas.

Las gimnospermas producen semillas en verdaderas estructuras en forma de cono.

Ciprés calvo (Taxodium distichum) es un árbol que puede crecer tanto en suelos saturados como en suelos secos, puede llegar a alcanzar los 120 metros de altura y en zonas húmedas se desarrolla de forma que sus raíces pueden crecer fuera de la tierra. Aunque muchas gimnospermas son de hoja perenne, el ciprés calvo es de hoja caduca y ofrece el atractivo color del otoño.

Las semillas del Ciprés calvo son una fuente de alimento para la vida silvestre, incluyendo a pavos, patos y ardillas.

Su madera es resistente para fabricar barcos y su corteza es muy útil para la fabricación de casas y objetos ceremoniales.

Secoya (Metasequoia glyptostroboides) es otro árbol de hoja caduca identificado por primera vez a partir de los fósiles.

Los científicos pensaron que se había extinguido, pero durante la Segunda Guerra Mundial un grupo de árboles que sobrevivieron fueron descubiertos en un lugar remoto de China.

Las semillas fueron cosechadas y ahora se puede encontrar este árbol en paisajes de todo el mundo.

La Secoya puede alcanzar alturas de más de 85 metros, y es útil para la estabilización de suelos en zonas mojadas.

Gingko biloba (Ginkgo) es otro árbol de hoja caduca con hojas en forma de abanico únicos conocidos por su hermoso color en el otoño.

Hasta que no fue descubierto en pleno crecimiento en Japón por un botánico holandés del siglo 17, los europeos creían que todas las especies de Ginkgo se habían extinguido.

Las estructuras reproductivas masculinas y femeninas se forman en árboles separados, haciendo que la capa exterior carnosa de las semillas soportadas en los árboles femeninos desprendan un olor fétido.

Los árboles masculinos son la mejor opción para el diseño y la decoración de un jardín.

A pesar del olor, las semillas son un manjar en muchas culturas asiáticas.

El extracto de las hojas se ha convertido en un remedio a base de hierbas populares que puede mejorar la memoria.

Las cícadas (Zamia pumila) son gimnospermas que se asemejan a las palmas.

Las cícadas con sus hojas de helecho suaves, son un buen candidato para un jardín prehistórico.

Este arbusto alcanza aproximadamente tres metros de altura y su follaje de hoja perenne crece muy bien a pleno sol o a la sombra.

Es resistente al frio, aunque por lo general, es preferible plantarlo en una maceta para que, en según qué zonas de frio, sea mejor resguardado mediante meterlo dentro de casa.

Aunque las semillas son venenosas, los primeros colonos europeos utilizaron la raíz como ingrediente para hacer pan.

Sagú (Cycas revoluta) es otra antigua cícada popular para el uso en la decoración del paisaje, pero sus hojas afiladas hacen que sea una opción menos atractiva para un jardín en el que pueda haber niños que se pichen con estas hojas.

Las angiospermas.

Las angiospermas son plantas que producen semillas encerradas en un ovario (fruta). Esta es una de las principales características que las diferencia de las gimnospermas. (Botánicamente hablando, la mayor parte de los “frutos” en el mundo no se parecen a las frutas en la sección de productos de la tienda de comestibles. De hecho, las pepitas en una naranja son el fruto, y la pulpa carnosa es el ovario).

Magnolias (especie Magnolia) son algunas de las primeras angiospermas.

Hay más de 80 especies diferentes que varían en tamaño desde pequeños arbustos a árboles enormes.

Algunas, como la magnolia del sur, son de hoja perenne, y otras, como la magnolia de platillo, son de hoja caduca.

Todas son conocidas por sus flores hermosas y fragantes. Sin embargo, no todas pueden funcionar bien en tu clima, es por ello que tienes que buscar la variedad que más y mejor se acople a la climatología donde la vayas a plantar.

Las palmeras son nativas de las zonas tropicales y subtropicales del mundo.

Incluso hoy en día los frutos de muchas palmeras se utilizan para la alimentación, como los cocos.

Complementos e ideas para un jardín prehistórico.

Algunas ideas para la creación de un jardín prehistórico podría ser la de crear en tu jardín escalones en forma de huellas de dinosaurios.

Pintar un mural con los diferentes tipos de dinosaurios y plantas mesozoicas, o incluso imitar las pinturas rupestres de las cavernas pueden ayudar a darle un aire más antiguo.

Aunque de muchos años, las plantas prehistóricas son un complemento perfecto que puedes utilizar en la decoración de tu jardín para darle un toque mucho más distintivo y exclusivo.

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